¿Qué es la alopecia autoinmune? ¿Tiene tratamiento?
La alopecia autoinmune es aquella que está causada por algún tipo de trastorno autoinmune, que se produce cuando el sistema inmunitario de nuestro cuerpo -que es el encargado de defenderlo de las agresiones externas produciendo anticuerpos contra toxinas, virus, bacterias, etc- se vuelve contra las células propias y las ataca. Las causas no están claras, pero además de factores genéticos, influyen factores ambientales, hormonales, el estrés, etc.
Aunque hay decenas de enfermedades autoinmunes, no todas causan la caída del cabello. Un ejemplo de alopecia provocada por una enfermedad autoinmune es la alopecia areata, que puede extenderse por la cara obligando a realizar un injerto de cejas. Veamos a continuación cuáles de estas enfermedades causan pérdida del pelo, y cómo podemos frenarla.
Pérdida de cabello relacionada con la autoinmunidad
Como hemos dicho, no todas las enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico causan pérdida del cabello; se calcula que hay más de 80 dolencias relacionadas con el sistema inmune, pero de ellas sólo unas pocas causan la caída del pelo: la alopecia areata, el lupus, la enfermedad de Hashimoto, la psoriasis o la enfermedad de Crohn son ejemplos de una patología autoinmune causante de alopecia.
En estos casos, la pérdida del pelo se produce cuando los glóbulos blancos del organismo atacan a las células de los folículos, dañándolos y reduciendo su capacidad de generar cabello. No obstante, hay que subrayar que en la mayoría de los casos el folículo sigue vivo, por lo que con tratamiento es posible que pueda volver a generar cabello sano.
Aún no se conocen bien las causas que desencadenan una enfermedad autoinmune, pero se sabe que existen factores de riesgo o desencadenantes como los antecedentes familiares; pero por sí solos los genes heredados no son la causa, sino que tienen que activarse debido a factores ambientales, exposición a agentes químicos, infecciones, situaciones de estrés, etc. Existe también cierta predisposición dependiendo de la raza, e incluso del género.
¿Qué tipo de enfermedades hacen que se caiga el pelo?
Entre las enfermedades autoinmunes que causan la pérdida del cabello, las más comunes son la alopecia areata, que es el trastorno inmunológico causante de alopecia más habitual y está causado cuando los folículos pilosos son atacados y reducen su capacidad de producir pelo, no sólo en la cabeza sino también en la cara, o incluso en el resto del cuerpo. Su nombre deriva de que el pelo suele caerse en pequeñas manchas o “áreas”, aunque también puede ser total.
El lupus es otra enfermedad autoinmune, crónica y caracterizada por períodos de activación y remisión, en la que el cuerpo rechaza el pelo haciendo que éste se caiga, aunque posteriormente volverá a crecer. Por su parte la enfermedad de Hashimoto se produce cuando el sistema inmunológico ataca a la glándula tiroides, provocando una serie de trastornos en el cuerpo que pueden incluir cambios en la textura del pelo o pérdida del cabello en grandes cantidades, incluso a largo plazo.
La psoriasis es también una dolencia del sistema inmunológico cuyas causas exactas se desconocen, y que está muy extendida entre la población. Afecta a distintas zonas de la piel provocando enrojecimiento, picor intento y la aparición de escamas. No suele provocar grandes pérdidas de cabello salvo si afecta al cuero cabelludo.
La enfermedad de Crohn es también una patología del sistema autoinmune muy común que causa una inflamación crónica del intestino; aunque la caída del cabello no es un síntoma habitual de esta enfermedad, puede producirse debido a que se limita la absorción en el intestino delgado de los nutrientes y elementos necesarios para el crecimiento del pelo.
¿Cuál es el mejor tratamiento para la alopecia autoinmune?
El tratamiento para la alopecia autoinmune puede ser difícil, dependiendo de la enfermedad que la cause y de su intensidad. Existen no obstante métodos y tratamientos para estimular el crecimiento del cabello, incluyendo una dieta variada rica en proteínas y oligoelementos para el pelo, tomar suplementos como la biotina, o el uso de champús naturales y nutritivos.
El uso de productos tópicos como el minoxidil o de tratamientos a base de Plasma Rico en Plaquetas (PRP) pueden ayudar a frenar la caída del pelo. No obstante, esta labor se ve dificultada no sólo por la propia enfermedad autoinmune, sino porque los medicamentos que se usa para combatirla a menudo también tienen como efecto secundario la caída del pelo, como ocurre con los inmunosupresores.
En muchas ocasiones, la única solución que queda para la alopecia autoinmune es, una vez la enfermedad y la pérdida capilar se han estabilizado, recurrir a un trasplante capilar para mitigar las consecuencias para la imagen del paciente. Clinicana es la mejor clínica de injerto capilar de Turquía, con tratamientos innovadores y personal altamente cualificado. Consúltenos el precio de su tratamiento sin compromiso. ¡Recupere ya su pelo!

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