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Shock loss después del injerto capilar

Una operación de microinjerto capilar en Turquía consiste, a grandes rasgos, en trasplantar folículos pilosos sanos en una zona en la que empieza a escasear el pelo de manera notable. Un equipo médico experimentado y el empleo de técnicas e instrumentos de última generación, además de unas circunstancias fisiológicas aptas para el trasplante, son los factores que hacen falta para que el procedimiento sea exitoso. Una vez finalice todo el proceso, el paciente (hombre o mujer) puede presumir de haber encontrado una solución eficaz para su pérdida de cabello.  

Aun así, un injerto de cabello completo es aquel que cumple las fases del proceso de manera rigurosa. Después de la operación capilar, es probable que aparezcan algunos efectos secundarios como el “shock loss” o pérdida de cabello postraumática que se produce en la zona receptora.

Se trata de un circunstancia transitoria habitual en estos tratamientos de restauración capilar, aunque no está exenta de preocupación por parte de los pacientes. Después de someterse a una operación de trasplante, muchos viven con cierta ansiedad e incomodidad una pérdida de pelo tan visible. También en este caso, hay buenas noticias (más allá de que el pelo vuelve a crecer). Hay formas de prevenir estos desprendimientos y conseguir que el posoperatorio no sea tan chocante.   

“Shock loss” o “shedding”: la pérdida de pelo tras el injerto

Los términos “shock loss”, “shedding” o efluvio telógeno se utilizan para hacer referencia a la pérdida natural de cabello producida después de una intervención capilar. Se trata de un proceso normal y no es un problema. En las semanas posteriores a la operación, los folículos pasan de la fase de desarrollo a la de reposo y el pelo se “desprende” (to shed en inglés). Pero esta pérdida de cabello no es definitiva, sino que este volverá a nacer y crecer con más fuerza y calidad.

La pérdida por shock (“shock loss”) se produce tanto en los folículos trasplantados como en el pelo sano. Es decir, también puede afectar a las zonas que no han sido intervenidas en el proceso de restauración capilar. Las causas para este efecto son múltiples, desde un fallo del equipo médico, hasta un debilitamiento previo de la zona.

¿Por qué ocurre la pérdida de pelo o “shock loss”?

Algunos métodos de trasplante capilar son más propensos a desencadenar esta pérdida de cabello postraumática en la zona donadora. Por ejemplo, en la técnica FUE, el folículo es extraído mediante un ejercicio de presión. Cualquier error que lo dañe o lo ponga en peligro, puede provocar su muerte y el no nacimiento del cabello nuevo.

El trasplante de unidades foliculares usando la técnica FUT suele provocar menos pérdida por shock. Aunque tampoco está exento, sino que pueden afectarle otros factores de riesgo. Por ejemplo, si el cirujano intenta obtener un gran número de unidades foliculares de una sola vez sin cerrar la herida correctamente, se podría producir una pérdida permanente de cabello en la zona donadora.

El “shock loss” puede ocurrir también en la zona receptora. Y las causas más comunes son:

  • Como parte natural del proceso. El estrés de la operación hace que los folículos existentes se debiliten y se acelere la pérdida de cabello.
  • Las formas del cirujano también pueden propiciar el proceso que, igualmente, se hubiese producido en cualquier otro momento posterior.
  • Si los folículos se trasplantan muy cerca unos de otros o si se llevan a cabo incisiones demasiado grandes.
  • Si la aguja de las micropunciones toca accidentalmente los folículos sanos.

La mayor parte de estas causas de pérdida de cabello tras las operaciones de trasplante se podrían haber evitado con un equipo médico cualificado y con suficiente experiencia en operaciones de trasplante capilar.

Tipos de “shock loss”

¿Qué es el “shock loss” temporal?

Es la pérdida de cabello tras un trasplante capilar producida por el estrés o el trauma de la intervención. Se corresponde con una reacción natural del cuero cabelludo al ataque y goza de carácter temporal, es decir, el pelo vuelve a crecer después de cierto tiempo. Normalmente, las causas más comunes del “shock loss” temporal son:

  • Durante cualquier operación de trasplante capilar, si se injertan folículos en zonas con cabello débil, este se caerá temporalmente. ¿Por qué? Ese pelo sufre el impacto del injerto y se desprende del folículo en el que se encuentra. Es temporal y muy común después de una intervención capilar de estas características.
  • Durante la operación de trasplante capilar con el método FUT, se extrae una sección de la parte occipital del cuero cabelludo. Posteriormente, las unidades son diseccionadas y preparadas en nuevos folículos que se dejan listos para ser trasplantados. La parte occipital de la cabeza sería la parte posterior, conocida también como zona donadora o donante. Una vez que la zona donante ha sido extraída, el cirujano debe cerrar la herida usando puntos de sutura o grapas. No obstante, si hay demasiada tensión en la cicatriz, se producirá una disrupción del fluido sanguíneo que influirá negativamente en el cabello más cercano a la herida provocando su caída. También es un proceso temporal ya que, cuando la herida cicatriza (y las grapas son retiradas), el cabello volverá a crecer.

 ¿Qué es el “shock loss” permanente? 

El “shock loss” permanente es el resultado de un trauma sostenido en el folículo que no le permite volver a crecer ni producir nuevos cabellos. Normalmente, este folículo ya se ha visto afectado por la dihidrotestosterona (DHT), la hormona responsable de la pérdida del cabello y la calvicie, por ello estaba destinado a caerse de manera permanente con los años.

El “shock loss” permanente también puede ocurrir debido a la transección. Esto quiere decir que importantes estructuras del cabello, como el bulbo, son dañadas por el trasplante.

¿Cómo reducir los riesgos a una pérdida de cabello después de un trasplante?

El “shock loss” después de un trasplante de pelo es, normalmente, algo temporal. El paciente volverá a ver crecer su cabello en pocos meses. Pero, teniendo en cuenta que el objetivo del trasplante es recuperar el cabello perdido y no causar una pérdida adicional, cada vez son más los que ponen todos sus medios para evitarla.

Algunos pacientes descubren que el minoxidil u otra medicación utilizada para reducir la pérdida de cabello antes de la operación, pueden contribuir a la causa. Pero, por delante de cualquier método, elegir un cirujano cualificado es el primer paso necesario para reducir el riesgo de “shock loss”.

Clinicana se encuentra en el Hospital Acibadem Taksim, de los mejores en Turquía. Las certificaciones medidas internacionales (como la JCI-ISO) y un equipo médico altamente cualificado la convierten en lugar ideal para obtener, no solo la mejor atención médica, sino una solución eficaz para la alopecia sin pérdida de cabello permanente.