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Micropigmentación Capilar

La micropigmentación capilar es un tratamiento no quirúrgico con el que se intenta mejorar la apariencia del pelo muy fino o suavizar los primeros síntomas de la calvicie o la alopecia. A través de la inyección de pigmentos bajo la piel del cuero cabelludo, se crea una ilusión óptica que imita la apariencia de una cabeza recién afeitada o que aumenta el volumen de una melena de cabellos finos o de poca densidad.

A grandes rasgos, este tratamiento capilar se podría describir como una suerte de tatuaje natural para el cuero cabelludo que disimula pequeñas imperfecciones. Con una técnica poco invasiva y con pigmentos hipoalergénicos, se cubre la cabeza con pequeños toques de tinta y se tapan las zonas más afectadas.

Pero para que la técnica dé los resultados esperados, son necesarios una serie de cuidados y un buen conocimiento de todo el proceso. Antes de optar por ella como solución a los problemas más habituales de calidad o cantidad de pelo, lo mejor es conocer bien qué es la micropigmentación y qué implicaciones tiene para el paciente y para su cuero cabelludo.

¿Qué es la micropigmentación capilar?

La micropigmentación es una especie de tatuaje estético. Consiste en el uso de diferentes pigmentos para corregir o mejorar algunas características o carencias de la fisonomía de las personas. En el caso de la especialidad capilar, el dibujo que se crea sobre la piel del cuero cabelludo imita la apariencia del pelo rapado.

A pesar de esta definición inicial, no es un tatuaje al uso. Los pigmentos de color utilizados son naturales, se inyectan en la primera capa de la piel (no en la segunda como los tradicionales) y son hipoalergénicos (no permanentes), de manera que se integran en la piel sin ningún tipo de efectos secundarios.

La planta madder (rubia tinctorum), base de todos los tintes, también es la fuente principal de los colores utilizados en la micropigmentación capilar. En este caso, al ser productos destinados a la aplicación médica, son creados en laboratorios. De esta manera, se garantiza su calidad y seguridad, así como su aptitud para usos subcutáneos. 

¿Se puede acudir a la micropigmentación capilar en lugar del trasplante capilar?

El trasplante capilar es una técnica quirúrgica en la que se extrae cada folículo capilar, de manera individual, de la parte posterior de la cabeza o “zona donadora”, y se injerta en la parte despoblada de la cabeza o “zona receptora”. El cabello en la zona receptora comienza a crecer a partir de los cuatro meses de ser trasplantado, no obstante, en algunos casos, los folículos capilares pueden ser poco adecuados para el trasplante o insuficientes. En estos casos, los pacientes se pueden ver obligados a acudir a otras soluciones, como pelucas, cabello artificial, etc., de lo contrario, tendrán que aprender a vivir con una densidad capilar escasa.

Pero especialmente en personas de mediana edad, los problemas capilares pueden causar problemas psicológicos, puesto que este tipo de pacientes en ocasiones aparentan ser mayores de lo que realmente son.

La micropigmentación capilar es una solución alternativa para aquellos que no se sienten cómodos usando otro tipo de opciones, como pelucas, cabello artificial u otros productos. Con la ayuda de esta técnica se pueden camuflar cicatrices o sombrear pequeñas zonas donde el cabello está perdiendo densidad.

¿A quién va dirigido este tratamiento estético?

  • Pacientes jóvenes que aún no se pueden someter a una intervención de trasplante de pelo. Los problemas de calvicie o alopecia no entienden de edad, por eso nos encontramos a personas muy jóvenes con grandes pérdidas de cabello. Para ellos, la micropigmentación capilar puede ser de gran ayuda para “tapar” el problema y disimularlo hasta que la intervención quirúrgica sea posible.
  • Para cubrir cicatrices. Las marcas en el cuero cabelludo suponen un gran trastorno estético y, en ocasiones, psicológico. Con un tatuaje natural de estas características se pueden tapar las cicatrices. Solo es necesaria una capa de pigmentos y, a simple vista, no habrá rastro de la herida.
  • Pacientes con alopecia. Algunos tratamientos médicos, enfermedades o trastornos de salud llevan a muchas personas a sufrir pérdidas de cabello. En ocasiones, solo afecta a determinadas zonas y puede ser de manera temporal o permanente. Para ellos, la micropigmentación capilar también puede suponer un gran alivio.
  • Casos de calvicie Cuando la caída de pelo es total y no es viable un injerto de cabello (a partir de una zona donadora escasa), este tatuaje estético es la mejor opción.
  • Como complemento al trasplante capilar. Cuando la zona donadora no tiene suficientes folículos para cubrir el cuero cabelludo afectado por la pérdida de pelo, se puede recurrir a los pigmentos naturales. Combinando las dos técnicas, se puede conseguir el efecto “relleno” deseado.

En todos los casos de micropigmentación capilar, los pacientes serán sometidos a dos o tres sesiones de inyecciones de varias horas cada una. Los resultados son visibles de manera inmediata y durarán entre uno y tres años. Pero, con el paso del tiempo, los pigmentos desaparecen, por lo que se hará necesario un retoque.  

Micropigmentación del cuero cabelludo o injerto: qué elegir

Si busca la solución adecuada para su problema de pérdida de cabello pero duda entre el injerto o la micropigmentación capilar, le contamos las principales características de cada uno de ellos. Conociendo las técnicas y cuidados de ambas técnicas, dispondrá de todos los ingredientes para tomar la mejor decisión.

El trasplante es un proceso quirúrgico por el que se extraen folículos capilares de la parte posterior de la cabeza (zona donadora) y se implantan en la zona más despoblada. Tras cuatro meses, el cabello comienza a crecer en las partes del cuero cabelludo donde antes no había nada.

Cuando los folículos son insuficientes o no aptos para el injerto, son necesarias otras soluciones. La micropigmentación se convierte aquí en la más adecuada desde el punto de vista estético. Camufla cicatrices o sombrea aquellas partes de la cabeza en las que la pérdida de cabello o de densidad comienza a ser más que notable. Además, no necesita cirugía de ningún tipo.

En resumidas cuentas, el trasplante sí puede recuperar el pelo en las zonas en las que ya estaba perdido, pero es más costoso y molesto. La micropigmentación capilar, por su parte, solo oculta el problema, puesto que no va a hacer que el cabello vuelva a nacer. Así, elegir entre una u otra opción va a depender del presupuesto y del tipo de solución (a largo plazo) que se desea. 

Peinarse o no peinarse, ¡esa es la cuestión!

A la larga, uno de los factores más importantes que ayuda a decidir entre un tratamiento capilar u otro es de lo más práctico. Para la mayor parte de los pacientes todo se resume en el hecho de poder (o querer) peinarse. Cuando el objetivo es conseguir, por encima de todo, mayor densidad o mayor volumen de pelo, el injerto suele ser la opción más convincente y satisfactoria. Se necesita una zona donadora de calidad y unos meses de espera y paciencia para poder utilizar de nuevo el peine.  

Si la calvicie es [casi] total, el trasplante de pelo no es viable. ¿Por qué? Porque la zona de la que se extraen los folículos para implantar en las partes despobladas es insuficiente. En estos casos y en aquellos en los que no se desea invertir demasiado tiempo en su mantenimiento, la micropigmentación capilar es la respuesta.